viernes, 20 de enero de 2012

Crónicas de fútbol - Liga Provincial de Huari

Combinado de sanjuaninos residentes en Lima y Huari. Octubre 1983

Hace 30 años nació la Liga Provincial de Fútbol, presidida por don Pompeyo Hidalgo Bazán (+), legendaria figura del fútbol huarino y bajo la coordinación del Prof. Humberto Lora Pardavé.  La historia futbolera huarina registra, a partir de este hecho, memorables jornadas que sería largo enumerarlas y más describirlas. Sin embargo, permítanme  abordar la máquina del tiempo para trasladarme justamente al  año  82 que, para los peruanos, fue un año deportivo por lo del fútbol, nuestra selección disputó su último mundial en “España 82” y el voleibol femenino peruano se coronó subcampeón mundial en una emocionante final disputada con la selección de la República Popular China, en el “Coliseo Amauta”.

Equipo campeón 1982

El rebote emocional de estos eventos  llegaba a los más  recónditos lugares de la patria. Los jóvenes deportistas  de entonces encontramos la inspiración en los Cueto, Uribe, Barbadillo, Cubillas, Chumpitaz, Velásquez, Oblitas, etc. Para alegría nuestra se inauguraba la Liga Provincial de Fútbol y ansiosos soñábamos integrar la oncena de nuestros equipos favoritos, dígase “San Juan” “San Bartolomé” “Alianza Carmen Milagro” “Santo Domingo”,  éste último patrocinado por el otrora Hospital "Santo Domingo de Huari".

Todos los equipos, a  excepción de  “San Juan”,  estaban  conformados por jugadores  consagrados, con trayectoria,  era, por ende,  casi imposible tentar un puesto. La dirigencia del Barrio "San Juan", mi entrañable "Pukutay", asesorado por el Prof Humberto Lora, apostó por los más  jóvenes y nos dio la oportunidad de integrarnos a las huestes rosadas. Éramos  un grupo  bisoño y desconocido, con un promedio de edad de 17 años y sin mayor experiencia.  Sin embargo, disciplinados y ambiciosos nos entrenábamos todos los días desde las cinco de la mañana en el estadio de nuestro colegio. Recuerdo entre otros a César Palhua, Ramiro, Vilca, “Chumpi” Huerta, “Gordito Mendoza”, Elmer Ostos (+), Tobías Tarazona, El "Chino" Emiliano Espinoza, El Prof. Lázaro, Castrito Palhua, César “Sapito” Córdova, “Ishtan” Asencios, Francisco Huerta, Jhon Salas, “Llomo” Aguirre, Martin Salas, “Pachín” Muñoz, etc.

Sin llegar a la exageración, ni pecar de jactancioso,  creo que hicimos una gran campaña, por encima de las expectativas de los aficionados, dirigentes e hinchas. Ningún equipo nos pasó por encima, más al contrario le infringimos una abultada goleada –su única derrota- al favorito “Santo Domingo” equipo reforzado por los Blas Jimeno (mishis) grandes futbolistas de San Luís, un teniente trujillano –goleador nato-  que jugaba de centro delantero,  y refuerzos  huarasinos. La última fecha fue de infarto, habíamos llegado punteros seguidos de cerca por “Santo Domingo” y “San Bartolomé”. Nos tocó jugar con "Alianza Carmen Milagro", dependíamos de nosotros mismos. Comenzamos ganando el partido, ya festejábamos el campeonato, cuando  en el último minuto un ademán de tocar la pelota de César Palhua hizo que el árbitro decretara la ejecución de los doce pasos, empatándonos el encuentro. Debimos esperar entonces  el resultado del partido entre “San Bartolomé” y “Santo Domingo”. Afortunadamente, para nosotros,  empataron y por diferencia de goles nos proclamamos  campeones. 

Por lo que hicimos en el campeonato, por nuestra juventud,  disciplina y atrevimiento,   creo que  fuimos los justos campeones. Llegar a la última  fecha  de un certamen  de ida y vuelta  como punteros absolutos y golear al más pintado de los equipos, ameritaba tal galardón. Ahí aprendí  y aprendimos que el  fútbol y los sueños  carecen de lógica y  desdichado aquel  que pretende imponer la lógica en los dominios del fútbol.  No obstante, debo reconocer la calidad de nuestros contrincantes, futbolistas huarinos  de la talla de Carlos Huerta “Millqui”, Juan Vidal Ayala, Edwin Avendaño, Acliberto Asencios,   “Ñapancha” Asencios, Jorge Asencios,  y los líneas más  arriba mencionados, nos  enseñaron y trasmitieron su calidad y experiencia.

A los compañeros de aquel equipo  y a los dirigentes mi cariñoso recuerdo. Con su esfuerzo y calidad escribimos  una de las páginas más gloriosas de nuestro querido "San Juan": Primer Campeón de la Liga Distrital de Fútbol – “Copa Perú”.

 Lo que sucedió en la ronda provincial es otra historia.

POS DATA: El Estadio en aquel lejano 82 se encontraba en mejores condiciones que hoy. No habia ni Cánon Minero ni Foncomún. Cooperación Popular mejoró las tribunas y los vestuarios en alianza estratégica con nuestro colegio. Los alumnos pusimos nuestra cuota de sacrificio trasladando toneladas de tierra de la precaria tribuna antigua. Desde entonces, tántas promesas enmohecidas de un NUEVO ESTADIO han gravitado y sepultado esperanzas de todo un pueblo. Hasta ahora, como decía alguien, ¡NI WAQRA!
 

martes, 17 de enero de 2012

 
Maria Elena Aguirre en la parte sosteniendo el regalo
En verdad, las vacaciones para un empleado público ,como este modesto servidor,  resultan nominales y meramente formales. La agenda se agiganta, se multiplican los quehaceres, las tareas pendientes asoman esperando su cumplimiento. La presente semana esta repleta de responsabilidades: Hoy martes  17 de enero  mí agitado peregrinaje me hizo recalar en el Hospital “Cayetano Heredia” para cumplir algunos deberes familiares. Pasearse de especialista en especialista, de ventanilla en ventanilla,  y en verano,  resulta estresante. Por fortuna para mi familia. en particular y para los huarinos, en general, tenemos pasisanos generosos entre ellos Elenita Aguirre Jara, -Jefa de Asistencia Social-  que con su corazón inmenso y desinteresado nos abrevió y facilitó el trabajo. Resalto este hecho por una sencilla pero poderosa  razón: Siempre que ayuda a un familiar, amigo o paisano lo hace con cariño, sin fruncir el ceño, disfrutando y sonriendo. Elenita honra a su profesión, quiere a su familia  y  hace quedar bien a los  huarinos. Cuando hablo de Ella, hablo por todos quienes tocan la puerta de su corazón y encuentran su apoyo y generosidad. Sin embargo, inevitablemente se acerca a mi memoria aquellos  versos  contestatarios  de Fredy Mori, vate huarino, que dicen: ¡Huari, a cuántas bestias haz loado pueblo dormido!   ¡Inocente ante toda mentira, ante todo crimen, haz loado a cuántos miserables¡  Ciertamente, cuánta razón tienen estos versos y cuántas imágenes, nos recuerdan,  de  congratulaciones  a políticos y personajes de dudosa reputación.  Es tiempo de  premiar a los mejores hijos de nuestro pueblo, no por su fortuna e influencia sino por su impronta y huella trascendente. Como ella,  hay muchos profesionales huarinos, que desinteresados y sin  distingos alzan diariamente su mano fraterna para ayudar a sus coterráneos.

Mi tránsito por ese nosocomio me permitió también encontrarme con un viejo y noble  amigo,  el Dr. César A. Ramírez Cotrina, deportista, músico, bohemio y escritor , que  se desempeña como Jefe de  Traumatología. Mientras ordenaba con diligente atención atender a mi esposa,  nos dimos tiempo para recordar viejas  vivencias,  como aquellas cuando la pelota rodaba alegre llevando consigo fatigosos bríos juveniles en defensa de su entrañable colegio “Carlos Alberto Izaguirre” y  de su equipo “Cóndores de Chavín”. Ello,  amerita un capítulo aparte.

jueves, 12 de enero de 2012

Recordando a "Paychi"


                                                                                                                                                             Ayer miércoles 11 de Enero en horas de la noche, en la Iglesia  “San Francisco de Asís” se ofició una misa de honras conmemorando el primer año de la desaparición física del maestro Máximo Rivero Retuerto, el querido “Paichi”. El acto litúrgico contó con una masiva asistencia: Familiares, amigos, paisanos y hermanos en el cultivo del arte vernacular andino se dieron cita para recordar a quien fue en vida un   referente de la música ancashina.

Muchos huarinos se hicieron presente, principalmente aquellos que aman la música andina y añoran las notas alegres de su  violín, de sus “chuscadas” y  “chimaychis”. No  en vano fue bautizado como el “Rey del Chimaychi” ubicando a este pegajoso y contagiante ritmo andino en un sitial preferencial.
Para los integrantes de “Cielo Andino de Huari”, don Máximo Rivero Retuerto significó  mucho. La música nos abrió las puertas de su amistad y mediante ella descubrimos no solo al músico exquisito y versátil, sino también al ser humano dueño de una generosidad desbordante y de un sentido del humor inagotable. Recuerdo que cuando le propusimos hacer nuestra primera grabación, se entusiasmó grandemente y, en adelante, nos asesoró  sin condiciones pecuniarias. A él le debemos el éxito de “Jarana Conchucana” y “Dulce Cantar de mi Tierra”.  Los arreglos, sus sugerencias y recomendaciones fueron gravitantes. Recuerdo esta frase suya: "Hay que reivindicar lo nuestro, volver a la esencia de la música vernácula, apartarnos un tanto de lo estilizado y alambicado". Por eso festejó nuestra propuesta de “Guetzitzi”  al estilo gallardo y festivo, que le impuso el Prof. Hernán Pardavé Trujillo, como también de   “Piña Toru” que tanto gusta y entretiene. ¡Él  puso la sazón¡  para hasta ahora seguir escuchando y bailando con gusto.

Las mañanas, tardes y noches que pasamos en las salas de grabación resultaban gratas y de mucho aprendizaje. Gratas como aquella ocasión, cuando la modorra y el letargo nos abrumaba por el cansancio y la natural saturación, soltó esta hilarante ocurrencia: “Cuentan que cuando todo mortal se cruza con un gato es sinónimo de mala suerte o señal de mal augurio, sin embargo, cuando  un huarino se cruza con el gato, la mala suerte es para el gato…”

Tuve la suerte de ser su amigo y aprender mucho de su sapiencia. Guardo en mi equipaje de bohemia y serenata una quena que él me obsequió, -y otra  a mi padre- me dijo que lo había confeccionado el mismo artesano de los “Gaytan Castro”. Cuando la ocasión ameritaba nos acompañaba, era un integrante ilustre de nuestro conjunto, aquél que,  además,   nos abrió las puertas a otros grandes músicos y vocalistas como su bella esposa, nuestra paisana,  Marita Meza Villavicencio.

Al final de la Misa se ejecutaron hermosos Chimaychis


martes, 3 de enero de 2012

Réquiem por el Maestro

Una oración por el alma del Maestro Alejandro Rivera Ramírez, que partió a mejor vida la semana pasada. Perteneciente a la primera hornada de maestros de nuestro glorioso colegio “Manuel González Prada”. Además de docente, fue un  intelectual de polendas, involucrado y preocupado  con la Educación de Adultos. En vida,  nunca se desvinculó de Huari y fundamentalmente del nuestro glorioso colegio. Cuando la ocasión ameritaba, pese a su avanzada edad,  asistía regularmente a los eventos culturales y conmemorativos organizados por la colonia huarina,  en los que, en algunas oportunidades,   discurseaba  breves pinceladas de su paso ya lejano por las aurorales aulas de nuestro colegio. En mayo pasado, con motivo del  “Reencuentro González Pradino” se le vio departir alegremente en compañía, entre otros, del  Prof. Víctor Acuña Soto ex discípulo suyo, perteneciente a la Primera Promoción.

    Mi homenaje sincero al Dr. Alejandro Rivera Ramírez, personalidad insoslayable en la dilatada historia de mi Alma Máter que,    en adelante, adornará  la galería  de los docentes  históricos que con sabiduría,  esfuerzo y dedicación   iniciaron su derrotero glorioso.

    Finalmente, expreso mis condolencias a sus hijos y demás familiares por tan irreparable partida, con  la seguridad que su alma y su legado  morarán eternamente en el  corazón  y  la memoria  de los suyos.
  


miércoles, 28 de diciembre de 2011

Sensible partida de don Máximo G. Rodriguez Loarte Q.E.P.D.


Máximo Rodríguez Loarte en España

Sensible partida

Me acaban de dar la triste noticia del fallecimiento  del maestro  Máximo Guillermo Rodríguez Loarte, acaecido en la Madre Patria. Nato de San Marcos y amigo de muchos huarinos, don  Máximo se desempeñó en vida como docente y Director del "Colegio Nacional “Pachacutec” de su tierra natal,  y a finales del siglo pasado fue nombrado Director de la entonces USE – Huari, cargó que desempeñó con honestidad y  transparencia. Por aquellos años, quien escribe esta nota,   laboraba en la Institución Educativa “Virgen de Fátima”  dirigido por mi caro amigo Miguel A. Vidal Solís,  de manera que estuvimos al tanto de su gestión concertadora,  siendo nuestra  Institución Educativa  merecedora de su atención y generosidad.  Salió por la puerta grande  como salen los hombres de bien, los que honran los cargos y no se aprovechan de ellos. Qué diferente a otros sinvergüenzas que abandonaron bañados con lluvias huevo y fruta podrida.  “La historia es juez imparcial e irrecusable” nadie se salva de ese juicio inapelable.

Mi amistad con don Máximo se remonta a mis años juveniles cuando estudiante del Colegio y posteriormente del Pedagógico visité  su lindo pueblo San Marcos “El Paraíso de la Magnolias” en sendas avanzadas culturales y deportivas. La casta hospitalaria de  don Máximo se empinaba, colmándonos  de cariño y atenciones,  así como también de  don  Arturo Zusunaga y el “Guapo del pueblo” don Rubén Alfaro” colosos de la amistad sanmarquina que ya no están con nosotros.  Las recepciones a nuestras delegaciones tenían el sabor de la más sincera  fraternidad, nos hacían sentir hermanos suyos y la  figura de don Máximo ahí destacaba nítida. Su voz, su gesto de maestro  y su porte siempre impecable inspiraban   confianza y respeto  en nosotros, los visitantes.

Recuerdo, como anécdota, en el año 1985 cuando cursábamos el segundo año de nuestra formación docente, fuimos  invitados por el "Colegio Pachacutec" con motivo de  su aniversario. Nuestra delegación la presidía el  Director Alejandro Valerio Alegre Valverde (+)  y lo conformaban los demás docentes y alumnos de la primera promoción. En un alto de nuestra visita, nos invitaron a departir en un local campestre - turístico ubicado casi a orillas del río. La orden obvia e implícita  para con los alumnos de aquellos años era el de no ingerir bebidas alcohólicas junto a sus maestros,  y más aun para nosotros que nos formábamos para maestros. Sucede que uno de los nuestros, de la “mancha”,  había traído dentro de su  equipaje un “whisqui añejo” sustraído de su bar familiar  y que osadamente pretendía estrenarlo en aquella reunión. ¿Cómo hacerlo?  Fácil –dijo- lo combinamos con Coca Cola  y pasa piola, y así lo hicimos, departimos alegres,  vasos pletóricos “de gaseosa” sin  despertar ninguna sospecha, hasta que en un alto de la reunión, don Máximo  se acercó a nuestro grupo  y no tuvimos otra alternativa que brindar con él. Temerosos le suplicamos reserva para evitar sanciones de orden disciplinario. Se quedó junto a nosotros  largos minutos, festejó nuestro atrevimiento, al tiempo de recomendarnos con paternal actitud sobre nuestra inconducta, prometiéndole nosotros no volverlo hacer. En los breves minutos disfrutamos su alegre espíritu bohemio  y sus hilarantes anécdotas. Cuando se retiró,  seguimos adelante con nuestra faena. Nuestros maestros enfrente consumían alegres también sendas  cajitas de cerveza, distendidos y orgullosos de nosotros. 

Don Máximo, tenía el alma de maestro y  la alegría inacabable en  su corazón, así lo recordaré y lo recordarán seguramente sus familiares, colegas, paisanos y amigos. Su partida nos entristece sobremanera. Sin embargo,  más allá del evento penoso  de su partida, quedará por  siempre en nuestro recuerdo su don de gente y de buen amigo. A sus hijos, discípulos y paisanos,  en especial a Marco, maestro como él, le expreso, en nombre de toda mi familia, mi más sentido pésame por la sensible  pérdida de este buen hombre que honró a su pueblo y su profesión.

sábado, 24 de diciembre de 2011

Recuerdos de Navidad...

RECUERDOS DE NAVIDAD
Para Gino, mi hermano y amigo


Diciembre del 73, las casas de Huari aún no se recuperan del terremoto del 31 de mayo del 70, la mayoría arruinadas. En el Parque Vigil, las viejas casonas de rancio abolengo, deterioradas y heridas de muerte intentan mantenerse en pie, los aguateros en mansa procesión desfilan hacia y desde la “Paccha” en pos y trasladando el vital elemento, lindas campesinas pulcramente vestidas con su atuendo típico pasean en las acémilas sus minucias por las arterias perimétricas de la ciudad en colorido desfile. La TV es una esperanza remota, siendo el “Cine Parroquial” la única que anuncia la proyección de viejas y laureadas películas como las del Oeste con John Wayne de protagonista, por citar una. Las arreboladas mañanas anuncian días primaverales, el aire más condoliente y menos frío no hace mella como en el estío serrano (mayo, junio), sin embargo, en las tardes súbitamente el cielo se ennegrece y los frenéticos vientos en titánica lucha intentan infructuosamente barrer las nubes. Los rayos y truenos se multiplican intimidándonos, mamá pone la calma: Tranquilo hijitos, es San Miguel que en los cielos corretea al diablo…” nos invitá a jugar con nuestra inocente imaginación. Previa a la Navidad, los buses interprovinciales “Perú Andino” y “Cóndor de Chavín”, llegan repletos de robustas encomiendas con destinatario masivo, principalemnte rural. Los campesinos jubilosos, luego de retirarlas, retornan felices a sus querencias.

La antigua catedral, herida de muerte por el sismo, cual nave bombardeada o sobreviviente de alguna tormenta en alta mar se mantiene en pie y acoge diariamente a la feligresía huarina. Así, semidestruida trasunta solemnidad.  Los despojos de su elegancia y su energía, son suficientes para infundir respeto y reverencia. La “Virgen del Rosario” refulge hermosa en el altar mayor y las misas cotidianas, algunas tempraneras y otras nocturnas, celebradas por el Padre “Shanty” y Monseñor Dante” asistidos por las “Madres Dominicas” Isabel, Emilia, Rosa, por el sacristán Abdón Valle y los traviesos monaguillos, nos alimentan el espíritu. Otras confesiones casi ni existen. Me olvido citar a la inigualable Srta. Delina Salas, que con su voz y su melodío hace diferente la liturgia.

Llega la “Novena del Niño” y la catedral se refresca con la lozanía de los niños, las misas, cuya columna vertebral, máxime las canciones, las conozco de memoria, en especial una de ellas, cuyas letras dicen: “Mi alma glorifica al Señor mi Dios, Gózase mi espíritu en mi salvador. Él es mi alegría, es mi plenitud. El es todo para mí”. Hoy, a pocas horas de “Noche Buena”, lejos de mi añorado Huari resuenan en mi mente los consabidos villancicos andinos que los cantábamos a viva voz: "Está noche Jesús ha nacido suenan los cánticos de la…”

En las cenas familiares, previas a “Noche Buena” ensayamos las letras de los “Pastorcillos”. Mi padre con su quena nos acompaña, mi hermano Gino un tanto reacio, aunque con remilgos acompaña el improvisado y reducido coro familiar. A estas alturas del mes papá y mamá seguramente ya alistan el regalo Navideño para sus (entonces) cuatro vástagos: Gino el mayor, yo el segundo, Anderson (Rucu) el tercero y Miguel el Benjamín; estos dos últimos pequeños aún, no llegan ni a los 5, no tienen mucha conciencia del acontecimiento ni de sus ritos familiares. Sin embargo, nosotros estamos a la corriente esperando nuestro regalo que el omnipresente “Papa Noel”  en  su milenario trineo con sus veloces renos, nos lo traerá.

Llega el 24 de diciembre: Muy temprano, papá, (con su Radio Sony, ahora extinta) despierta escuchando su “Diario del Aire” en Radio Unión. Se escuchan las voces de los locutores, Carlos Alberto Sosa, Emerson Vela y Herbert Castro. El ajetreo de mamá, alistando el atuendo de los pastorcillos consume los segundos y minutos del día. Llega la tarde y con ella, el momento de alistarnos para la “Misa de Gallo” , para luego bien ataviados dirigirnos a la casa de “Mirito” Solís, el funcionario de la comparsa. Cerca de la 10 de la noche, los Pastorcillos, en multitud bulliciosa y festiva coronamos las arterias principales de la ciudad, el Parque Vigil y la Plaza de Armas,  para luego ingresar a la catedral y amenizar la Santa Misa conjuntamente con los “Angelitos”. Finalizada la misa llega la adoración, primero los "Angelitos" y luego nosotros. Concluye prácticamente en los albores del nuevo día.

Ya en casa, cansados por la faena nocturna, aupados, con abrazos y besos de papá y mamá, nos aprestamos a dormir, claro está, esperando despertar más tarde abrazados a nuestros juguetes. Gino, mi hermano mayor, a quien la palomillada le brota hasta por los poros, alienta el  insomnio con la vaga esperanza de pillar a “Papa Noel” y recibir personalmente nuestro regalo. Estamos despiertos algunos minutos. Afuera, tras la puerta, seguramente porfiando con el sueño, mis padres  esperan cumplir con la legendaria fantasía. Rendidos y abrumados por la fuerza seductora de nuestro sueño infantil, sucumbimos abrazados en los brazos de Morfeo, primero yo, minutos después mi hermano…no podía ser la excepción.

Despertamos muy temprano, el dulce trino del zorzal se filtra alegre por, el quicio de la puerta, a nuestros aídos. ¡Oh sorpresa! Enfrente, un cajón voluminoso envuelto con papel de cometa y ornada con una tarjeta nos deslumbra, suponemos que es nuestro regalo. Llenos de alegría, fascinados, llamamos a papá y mamá que simulando sorpresa e incredulidad acompañan nuestras emociones. Mi padre, con cuidado, nos ayuda a develar el singular presente. Con nuestros ojos más abiertos que nunca y el corazón palpitante de emoción seguimos el improvisado ritual. Hasta que aparece ante nuestros ojos ¡Un Camioncito de Madera¡ ¡grandazo! Sus acabados revelan arte y destreza, algo parecido al lerdo camión de don “Miguel Valle” Nos abrazamos a su silueta, el olor a sapolín todavía embriaga. Se nota que lo han confeccionado recientemente. Más tarde, después del desayuno, papá amarra un hilo (pabilo) que fungirá de timón y ante nuestra exigencia nos autoriza pasearlo fuera de casa . Ha llovido en la noche de manera que la calle empedrada lo maltrataría, entonces, decidimos ir al Parque Vigil y ahí lo estrenamos. Aquellas horas han quedado grabadas con tinta indeleble en nuestra memoria, rubricadas con el cariño inmenso de nuestros padres. Aquella vivencia y muchas otras, hicieron de nosotros, los hermanos mayores, inseparables cófrades, más que hermanos, amigos y cómplices de tantas travesuras que nuestros padres supieron festejar, renegar y perdonar. A él, el mayor de mis hermanos, que reside desde hace dos décadas en Turín - Italia, le expreso mi cariño inmenso y puro, mi agradecimiento por su corazón amoroso y su alma paternal de hermano mayor. Áquel que acompañó las albas horas de mi infancia y las soleadas de mi adolescencia, tan palomilla como aventurero, protagonista de mil anécdotas.

Finalmente, como la historia no puede quedar trunca, contarles el final de aquel camioncito: Satisfecho nuestras ansías primeras de desplazarlo orondo en el Parque Vigil y otras arterias de la ciudad en tantas noches lluviosas de vacaciones, comenzamos a utilizarlo como camión de transporte, colegirán ustedes a iniciativa de quien, al turno: primero comodamente sentado él, y yo empujando el camión. Estoico y curtido, nuestro lindo camioncito, resistió algunas semanas, se destartaló de a poco, sus últimos días lo pasó abandonado y arrinconado debajo del horno provisional de la casa, hasta que un día, mamá compadecida le dio el postrero adiós: Su madera ardía alegre en el horno…

miércoles, 21 de diciembre de 2011

Navidad con aroma huarino...

Pastorcillos en Plena Adoración
Angelitos en Plena Adoración
Angelitos de Huari
La “Asociación Centro Representativo Huari” y su “Comité de Damas” llevaron adelante la actividad navideña para el deleite de la gran familia huarina residente en la capital de la República. Actividad que contó con la entusiasta participación de las dos comparsas tradicionales en las navidades huarinas: “Los Angelitos” y “Los Pastorcillos”, preparados con cariño y esmero por los padres de los niños y niñas  “Shawados” (designación tradicional) el pasado año.

El diablo "Cucuz"
Para todos ellos nuestro reconocimiento por permitirnos gozar  el acontecimiento de la Navidad  a la usanza de nuestro lejano pueblo. En cuanto a las comparsas se refiere destacar el cuidado en su preparación,  sin desatender ningún detalle tanto en la ejecución e interpretación de los míticos  villancicos,  como en el atuendo,  que nada tienen que envidiar  ni extrañar a nuestros pastorcillos  y angelitos que  amenizan las “Misas de Gallo” y las “Navidades” huarinas.

Tamborileros
En los dos últimos años, para alegría  de los huarinos residentes en la capital la actividad navideña se ha enriquecido y nutrido de más participantes. Abuelos, padres e hijos empeñados en degustar el dulce sabor de la navidad con ingredientes  de nuestro pueblo, se dan cita en el recinto de la institución matriz de los huarinos. Resulta, por ende, a estas alturas y al calor de los resultados de estas avanzadas de carácter cultural y religioso, reconocer  a  los pioneros,  esforzados y porfiados huarinos que apostaron por recrear la Navidad en estos lares a la usanza del amado terruño, citar entre otros a la familia García Mallqui,  Valencia Robles e Irma Robles Vega, perseverantes en la siembra  fértil,  de estas tradicionales comparsas  en la creciente colonia “Mishicanquina”

Seguramente, hay todavía mucho por hacer, sin embargo, las condiciones para soñar  en la pervivencia y trascendencia   de estas costumbres a través de tiempo están dadas. Es posible seguir transitando hacia arriba, hacia el orden, la comodidad (tarea pendiente)  y el expandir el susurrante oleaje navideño, por ejemplo,  hacia la gastronomía que bien puede anexarse.  Sería estupendo  que en  este acontecimiento se pueda integrar la degustación de los potajes típicos  como “La Chicha en Caldo”, “Las Empanadas con Mazamorra de Calabaza y Jamón”, nada es imposible es cuestión de organización; y hablando justamente  de organización “El Comité de Damas” liderada  por la gentil dama huarina Astrid Angulo Espinoza ha demostrado  solvencia y capacidad. Felicitaciones.

Don Venturo y Don Pascual
Finalmente felicitar a mi amigo Aníbal Rincón, esposa e hijo por la presentación de los “Pastorcillos y a la Señora  Yeni Asencios Barrón  e hija Camila Rivera Asencios por la presensación de los “Angelitos”. Asimismo a los nuevos funcionarios: De los “Angelitos” Camila Bär Vidal, hija de mis amigos Wily Bär y  Belinda Vidal; y de los “Pastorcillos” los primogénitos de mis queridos amigos y parientes  Robinsón Mendoza Lora (Rico) y William Lizardo Agüero y la hijita de otro gran amigo Waldo Flores Castro.  Para todos ellos estentóreos APLAUSOS.










sábado, 10 de diciembre de 2011

Homenaje

In Memoriam de Olga Peña García

La noticia de su sensible deceso  ha conmocionado a sus familiares, paisanos y amigos. Cuando la muerte llega así,   repentina  e inesperada,    suele ser más cruel e inaceptable.  Olguita,  una mujer especial: carismática, conversadora, espontánea;  no creo aún que hayas partido tan prontamente dejándonos  en la consternación y la incredulidad.

Estas líneas van para tí a manera de agradecimiento y  homenaje  por tu militante participación en la Junta Directiva del Barrio San Juan  Sede- Lima periodo 2004 – 2006.  Escribo en nombre de aquél grupo  que me tocó la suerte  presidir: Iris Bar Espinoza, Estelita Córdova, Martha Sotelo,  Chedy Salas, Domingo  Príncipe, William Lizardo, y Los mellizos Robin y Edin Sotelo. Recordaré siempre  tu  compromiso y   entusiasmo, esa  vocación de servir y no servirse de los cargos. Fuiste una de las puntales, aquélla que impregnaba optimismo y dinamismo, gracias a ello pudimos sacar adelante las actividades programadas,  muchas de ellas tan osadas  como La “Velada Literario Musical” experiencia única  en su género  a nivel barrial acá en Lima-  cuyos fondos justamente a tu pedido se destinaron íntegramente para  nuestros paisanos y cobarrianos que se encontraban  postrados en su lecho de dolor. Los dos años de exitosa  gestión  tuvieron  tu sello por lo transparente y honesto  Nunca decías no puedo, te entregaste plenamente a la causa barrial,  mas de las veces poniendo lo tuyo y sin reclamar nada a nadie. Gracias por todo Olguita, sé que ahora estas en  un mejor lugar,  me imagino que San Juan Bautista,  de quien eras su  ferviente devota,  te habrá recibido con alegría.

Tu concurrido velorio expresa tu transito  trascendental por esta vida: rica  en amistades;  y las reminiscencias de tus amigos  y amigas  valen para reconocerte  como un gran ser humano.  Me queda la insatisfacción de no haberte visitado en tu lecho de dolor, no estaba a la corriente de tu delicado estado de salud. Lo lamento muchísimo, espero que nuestras  oraciones: de mis padres, esposa e hijo,  quienes te estimaban sobremanera,  y que han sido elevadas en tu nombre,  hayan llegado al altísimo  para que goces junto a Él de la vida eterna.

jueves, 8 de diciembre de 2011

Tradición y evocación...

“Parpa Mikuy" 8 de diciembre


Parpa
Uno de los preceptos consuetudinarios que regía y rige,  sabroso y dulcificado, los 8 de diciembre “Día de la Inmaculada Concepción”, en el mundo andino conchucano, es la preparación de la “PARPA”. En los hogares de antaño, en este día, este sabroso platillo se erigió, más que en ningún otro, en el perfecto cofrade de un café cargado, un autentico “maridaje andino" que se degustaba con agrado en los desayunos y en los lonches lejanos de nuestra querencia, casi siempre junto a la “Tullpa”, febril espacio de la casa coronada de humaredas, colmada de sabiduría -digo por las abuelas- y henchida de entrañable familiaridad.

Hablar de la PARPA, en mi particular caso es hablar de mi abuela materna,  Maximiliana Espinoza Asencios a quien llamábamosla cariñosamente “Mama Chaquita” experta “parpera” que la preparaba con diferentes matices, siendo la mas requerida la de lino y trigo. Me imagino que lo sabroso de este agradable platillo serrano estaba asociado tambien al recipiente en que se preparaba: La tuesta previa de la "machca" se hacía en una cazuela de barro chacasina, en donde bailaba acompasada por las “Wishllas”, tan bien ornadas y “llajlladas” por los artesanos, que al oscilar y rozar sutilmente el recipiente emitían un sonido monótono cuyo eco lejano aun resuena y acaricia  mi memoria, aunque hoy,  más alegre que nunca. Mientras esto sucedía en la cazuela, en una olla pequeña hervía el agua de canela bien azucarada para añadirlo a la “machca” que debía estar en su punto, es decir exhalar su aroma característico, indescriptible ahora. Ya listos la machca y el agua de canela, venía la mezcla cuidadosa con manteca de chancho y una pizca de sal. Era el preludio del sabroso y tradicional desayuno.

Mi “Mama Chaquita” querendona y amorosa proyectó su estela de generosidad más allá de sus hijos y nietos, hasta sus bisnietos, y en mi particular caso fui afortunado ya que mi hijo, el segundo de sus bisnietos debe haber sido el más querido. En muchas tardes domingueras, cuando bajaba a visitarla llevando de la mano a mi todavía pequeño hijo, la colmaba de atenciones. Siempre esas visitas tenían el sabor de la Parpa, porque justamente un 8 de diciembre como hoy “Dia de la Inmaculada Concepción” lo degustó por vez primera y con tanta fruición que en adelante, en cada visita, la reclamaría, y ella, con dulce afán  y ese tierno amor con que las abuelas aman a sus nietos, no dudaba en complacerlo.

A estas horas de la mañana gracias a “Mama Alchi” que por este tiempo, a sabiendas de la predilección de su nieto, nos manda la consabida “machca”, mi esposa se apresta a preparar el desayuno acompañado del apetecible platillo. Lo degustaremos evocando a la abuela y bisabuela querida, que nos dejó tanto recuerdo y cariño, legado de inestimable valor afectivo que perdurará por siempre. 

domingo, 4 de diciembre de 2011

Poemario "Alborada"


Hoy, sábado 03 de diciembre en horas de la tarde en el Rincón de la Amistad, la Música y la Poesía "El Mollecito" se ha presentado  el poemario "Alborada" cuya autora es la profesora  Mercedes Antonieta Aguilar Gabancho para sus amigos y colegas simplemente  “Shumaq” (hermosa),   esposa de Humberto "Macamberto" Hidalgo Hurtado , mítico futbolista huarino de los años 50. 

La presentación del poemario estuvo a cargo del Maestro Silvio Abelardo Huertas Asencios quien  es también  el prologuista de la obra en cuyas líneas  escribe: "Los temas son de añoranza a su pueblo natal, a la madre, al colegio, en un ambiente de recuerdos llenos de vitalidad y sentimiento. Su sensibilidad de destacada educadora se advierte en cada uno de los pasajes que aborda con sincera claridad, algunos en forma de acróstico..."

La sobria ceremonia contó también con la intervención del poeta huarino Alcides Alvarado Huertas y del "Vallejiano" Rubén Valencia Lora, ambos recitaron hermosos poemas. "Armonía Huarina" fue el conjunto musical que animó la Tarde  Cultural interpretando hermosos  huaynos y valses de la guardia vieja. La conducción del programa estuvo a cargo del Prof. Demetrio Juan de Mata Salas Reynoso. Mención especial merece Flormira Huerta Verde integrante del "Grupo Cultural Qellca"  y auspiciadora del evento.

Acompañaron a la flamante poetiza familiares,  colegas de antaño, amigos y paisanos huarinos. Entre otros el Dr. Zenón Avendaño Morales y su digna esposa Alicia Veramendi, el Prof. Juan Córdova Espinoza y esposa,  el General (r) Hugo Huertas Asencios, etc. 

Aunque llegué un poco tarde tuve tiempo para felicitar a la autora y esposo – mis tíos-  y en forma especial a mi primo Yulino  que  reside desde hace años en ese hermoso rincón donde comienza la patria: Tacna, y por su intermedio a sus hermanos: Percy, Doris  y Juan. Siempre me resulta gratificante encontrarlo y saludarlo aunque esporádicamente por ese  don de gente que le distingue,  tan cariñoso y con gran apego a la familia.  

sábado, 26 de noviembre de 2011

Huántar en mi recuerdo


“Con cariño, en memoria del  amigo que gané en las canchas de fútbol: Guillermo Rosemberg”
Huantar "Balcon de los Conchucos"
A propósito de las imágenes que ha difundido “Huarilindo” sobre el pintoresco Huántar, éstas activaron mis  hermosos recuerdos de colegial: Corría el año 80, cursaba el tercero de media,  bisoño aún, fui convocado para integrar la  selección de fútbol de mi  “González Prada”. La Institución Educativa Decana de Conchucos  había sido invitada por  el Colegio “César Vallejo Mendoza” de Huántar con motivo de celebrar sus "Bodas de Plata". Fue una experiencia inolvidable y gravitante. ¡A quien no le emociona defender a su colegio¡  El solo hecho de ser considerado en la lista de convocados ya era un honor, teniendo en cuenta que antaño no había límite de edad y la selección lo conformaban alumnos hasta del “turno nocturno”, hecho que me permitió alternar con jugadores mayores y rescatar de ellos su experiencia y calidad al tiempo de disputar un puesto. En aquellos años era un privilegio vestir  la  gloriosa divisa del colegio. Fui convocado, según me refirió el maestro Humberto Lora,  por mis cualidades de defensor y mi biotipo, iba muy bien por alto y tenía claridad en la salida, sin embargo,  la sapiencia del maestro hizo que me ubicara de media punta, ubicación que marcó mi vida deportiva y me permitió  alternar en las selecciones de la provincia y en los equipos más importantes de la misma y del departamento.
Volviendo a lo de Huántar: El aniversario del Colegio  “Cesar Vallejo Mendoza”  es en el mes de Junio, mes signado por el  sol esplendoroso  y doradas cementeras. El Colegio huantarino se alistaba celebrar  a lo grande su aniversario. La  nutrida programación  anunciaba también la presencia de otro colegio histórico de la provincia: "Carlos Alberto Izaguirre" de Chavín  que, en términos deportivos, aparecía como el más  encarnizado rival. Los duelos con ellos eran auténticos clásicos.
La delegación  la presidía el Director de entonces el maestro  Franco Solís Benites y lo acompañaban los profesores Félix Asencíos Pantoja y Carlos Añaños Angulo y una profesora que no recuerdo exactamente su nombre. Partimos de Huari relativamente temprano, la camaradería y el entusiasmo marcaron  la impronta de aquellas horas inolvidables. Junto a  Julia Trujillo y Carmen Añaños,  compañeras de aula, éramos los más novatos. Los más experimentados marcaban  la senda de la palomillada y con puntual antelación hacían planes nada, pues se sabía que la tentación estaba a la mano, para nadie  era secreto que las huantarinas  y chavinas poseían atributos indiscutibles… Yo solo escuchaba…
El viaje a Huántar es relativamente breve. Partimos bajo  el cielo límpido y con los rayos rojizos del sol acariciando las alturas, al tiempo de resistir el frió de la  habitual  “helada”. Discurriendo  por la polvorienta carretera íbamos dejando a nuestro paso al   manso “Huayochaca” orillada de retamas, al apacible “Pomachaca” pórtico fluido de caminantes y viajeros, al bullicioso  y caudaloso “Mosna” y al bucólico “Succha” hermosos parajes que preceden a tan linda comarca.
La primera  imagen del  pueblo me dejó fascinado, era  su calle principal y a la vez la  entrada del pueblo, que a esas horas de la mañana reverberaba con el límpido sol. Una especie de avenida principal  empedrada, tan típica y original, bien conservada y uniforme que desembocaba en la plaza de armas. Sus casas de aspecto apacible  y alegre robustecían su belleza, uniformes, casi todas con pequeños balcones de madera y techados con teja rojiza de barro.  Su plaza de Armas  y su iglesia añosa y precaria, entonces,  le daban un aspecto  de comarca en donde  el tiempo parecía haberse detenido.  Esa  es la sensación  que conservo hasta ahora: “Huántar, un hermoso pueblo donde el tiempo parece haberse detenido”
Volviendo al motivo de nuestra visita, diré que fue justamente en Huántar, mejor dicho en su estadio, que la vida me deparó una las más singulares alegrías: Anotar mi primer gol trascendental  y sentir esa sensación indescriptible, que confirma lo que los expertos y psicólogos afirman: “hacer un gol es como hacer el amor”.  Mas todavía por la importancia y trascendencia del mismo, pues ese tanto sirvió para dejar en camino al colegio “Carlos Alberto Izaguirre” de Chavín   y disputar la final con los anfitriones. Debo confesar, eso sí,  que este –para el suscrito- “memorable” tanto, tuvo mucho de fortuna y osadía, una pelota que la tomo cerca al medio campo, lo bajo de pecho, y con la parte externa lo empalmo hacia el arco, sin mucha convicción, pero  afortunadamente con la ayuda del  viento  logró encaminarse hacia el “rincón de las ánimas”. Ni cuenta me había dado del gol, sólo el abrazo de mis compañeros hizo que me convenza de aquella  auténtica “Proeza”.
Algunos nombres de esa hermosa excursión los evocaré con respeto y cariño: Tobías Tarazona “Ashaquito” Andrés Villanueva Salas el querido “Cutir…”, César Palhua Ames, Fritz Acuña Paredes  “Llicuchu”; y entre las lindas damas: Lola Angulo Borda, Carmen Añaños Córdova, Julia Trujillo Herrera. Y los amigos que gané y con los que mantuve y mantengo amistad: De Chavín  los hermanos Rosa y Guillermo Rosemberg (+)  y  de Huántar Percy Trejo y el “zurdo” (+) todos ellos buenos deportistas y mejores amigos.
Posdata: Me había olvidado citar a John Salas y Sologuren García que con el fonomímico  de antología  “Chavela” deleitaron a la  comunidad huantarina en la actuación central de aquel aniversario.  
Iglesia Matriz y Plaza de Armas de Huantar

viernes, 18 de noviembre de 2011

Remembranza

Prof. Glicerio Trujillo Aguero en la Procesión de Mama Huarina

Escribe: Demetrio Juan de Mata Salas Reynoso 
"Maestro: Tu que compartiste tantas vivencias con nosotros, hoy comparto contigo estas líneas en señal de reconocimiento a un laureado educador e imploro al Señor ampararte en la vida y el más allá"
La 0659 fue el número del documento que me permitió traspasar los umbrales de la escuela integrada, ex escuela prevocacional, el legendario "PREVUCHI"  hoy es el moderno centro educativo "VIRGEN DE FÁTIMA". La nomenclatura de las instituciones cambia según el parecer de las personas y el criterio de los escalones administrativos, algunas veces con acierto y otras con criterios figurativos o convencionales, pero en cualquier caso concluyentemente  es un poco desvirtuar su originalidad, su tradicional p lo conspicuo de la historia de los pueblos.
Bueno, dejemos vanas disquisiciones nominales. Lo que quiero comentarles son algunos recuerdos que aún quedan en mi memoria de aquellas épocas de mi fugaz paso por las aulas de la que fue mi escuela, y de la que más tarde fui director, mi querida "PREVUCHI".
En los últimos años de la década del 50 era yo un alumno mas de la flamante escuela prevocacional; con su imponente infraestructura y espaciosos ambientes de lujoso acabado que nos abrió sus puertas, en aquel entonces aún niños contemplábamos extasiados aquel claustro del saber orgullosos de ser los estrenadores de tan bondadosa obra del Sector Educación.
Por sus aulas pasaron muchos personajes, a algunos les tocó ser los arquitectos de nuestra formación personal. Hurgando en mis recuerdos vino a mi mente la imagen de mi Maestro, que también fue el forjador  de muchas generaciones. Ocupa un inconfundible sitial el profesor Glicerio Trujillo Agüero, conocido por todos con mucho cariño como el "Maestro Llishico, preclaro educador: Quienes hemos sido sus discípulos no nos olvidaremos de aquellos rasgos que nos supo transmitir, su arrogancia, sus exhortativas palabras, su rectitud, su trato amical, su mirada inquisidora; afable y joven orientador que nos transmitió mucho de positivo para ser lo que ahora somos. Cómo olvidar aquellas tardes de "Jatun era"donde volábamos nuestras cometas que se perdían en los escasos nimbos estratos del estío, en aquellos lejanos agostos, a la par que nuestra imaginación infantil se adentraba en el insondable azul del infinito. Cómo desterrar de la memoria las visitas anuales a "Panteón Puncu" donde en improvisado Ring, teníamos que dar paz a las riñas suscitadas en el aula o los pasillos de la escuela, y después de varios rounds de pugilato, exhaustos los contrincantes intercambiábamos una mirada de soslayo, unas lágrimas, un abrazo y éramos amigos otra vez. Cómo no mencionar los súper clásicos  del 58: "Alianza Lima Vs. Universitario", donde los protagonistas teníamos  que impostar el color  el color de la piel de nuestros ídolos , de manera que los que defendíamos la blanquiazul estábamos embadurnados con un preparado de carbón molido, y los defensores de la camiseta crema  se pintaban  con argamasa de harina o yeso; comenzaba el partido con nuestra pelota hecha de la vejiga del chancho forrada con las medias de nylon robadas de los baúles de mamá, entonces éramos libres, ¡oye! she tócala, era el grito de guerra . Tocaba el pitazo final  y aun exhaustos gritábamos ¡ganamoooo! . Entonces nos entraba una alegría  inmensa que violentamente se convertía en angustia y miedo al saber que mamá nos esperaba tras la puerta: -Hijo dónde has estado...pasa a la casa...-correa en mano para sacarnos la mugre por las medias hurtadas.
Recuerdo también los inefables paseos del mes de mayo cuando en el embeleso de nuestra infancia éramos los madrugadores furtivos entre otros : Juanico, Rodrigo, Román y Llomo; para despertar a Shoshi, Papio, Vito Pretel y por último al popular "Cashacuru" y al parco Huillca, luego pasábamos al domicilio del maestro Llishico para emprender en bullanguera marcha (fiambre en la "picsha") la senda que nos conduciría  a la serena y enigmática laguna  de Purhuay; haciendo un ligero alto en Gantu Ucru se divisaban algunas viviendas de cuyo techo de paja se elevan tenues humaredas  blancas anunciando el frugal y único sustento de nuestros campesinos, un tramo más cuesta arriba ya estábamos bordeando "Indiojirca" y el silbido penetrante de un Zagal mañanero nos saca de nuestra abstracción, para avistar al fondo, donde erguido y desafiante  está  "La chimenea", símbolo de la explotación extranjera  y testigo mudo de un pueblo avasallado; un lapso de agotadora pero feliz caminata alcanzamos parajes de ensueño y sentíamos el aroma inconfundible de la misteriosa flor que llora. "El Huagancu" nos anuncia que hemos alcanzado nuestro objetivo, absortos y jadeantes nos encontramos frente a una maravilla de la naturaleza "La laguna de Purhuay" en cuya superficie  de sus impenetrables aguas aceradas vuela nuestra imaginación infantil colmada de tanta dicha.
              
Publicada en la Revista Cultural  “VERDAD”  dirigida por el Prof. Abelardo Malqui Hidalgo. Huari - 2001

sábado, 5 de noviembre de 2011

Fuerza y fe apreciado Percy

Percy Bernald Herrera Cruz
 La noticia del delicado estado de salud  de Percy Herrera Cruz ha entristecido y preocupado a la colectividad huarina  y con más intensidad a sus amigos, entre los que me cuento. Seguramente,   con la voluntad de Dios y "Mama Huarina",  saldrá adelante. Tuve la oportunidad de conversar con él  para hacerle saber mi  solidaridad en este duro momento que, estoy seguro, pasará. Más allá de las palabras, lo que necesita Percy ahora es el apoyo material, por ello, hoy en la mañana nos hemos reunido con Ariovisto Ferro Márquez, Javier Solís Barrón y Otto Aguirre Espinoza  para ver la posibilidad de sacar adelante una actividad en pro de su salud, oportunamente  les haremos llegar la invitación. Sabedores del espíritu solidario de la colectividad huarina, no dudamos que será una gran convocatoria.

Percy, para los que no lo conocen, es un  joven inquieto, músico  talentoso y mejor persona, que adoptó  como su terruño  a nuestro Huari. Con su  generoso concurso, el Conjunto Musical “Cielo Andino de Huari” dirigido por mi señor padre, sacó adelante  dos álbumes musicales: “Dulce cantar de mi tierra” y “Jarana Conchucana” ambos de gran suceso. Es apreciado y estimado en los predios  musicales tanto en Huari como en Lima. Su presencia en la última década ha sido concurrente en cuánto  evento artístico literario  y musical, además,  ha  participado en muchas grabaciones musicales con destacados cantautores huarinos,  prestigiando y difundiendo así  el arte vernacular huarino.

Desde esta humilde ventana, hago un llamado a nuestras autoridades e  instituciones educativas, con quienes sé que colaboró bastante, a ponerse de pié. El tratamiento que va empezar la siguiente semana es costoso, de manera que cualquier colaboración será bienvenida.

Finalmente, a Percy,  le hago  extensivo la solidaridad  de todos quienes compartimos gratos momentos en el  siempre cautivante arte vernacular. Todos estamos contigo.  Mi padre y Demetrio Luna Rosario, integrantes de “Cielo Andino” se han puesto también de pié  para apoyarte en este difícil momento.